Como ya hemos explicado en el anterior post, el Falso e Inexistente Síndrome de Alienación Parental se aplica judicialmente de dos formas: para justificar Custodias Compartidas Impuestas y más tarde Custodias Paternas y para esconder Abusos Sexuales Paternos. Las consecuencias son tremendas, menores desprotegidos que pululan descontroladamente de Custodias Individuales Maternas a Custodias Compartidas Impuestas o a Custodias Individuales Paternas, niñ@s abusados sexualmente por sus padres y a su total disposición en Custodias Individuales Paternas, una vida que para est@s pequeñ@s se convierte en un infierno, con la sombra amenazante del Asesinato Machista.
Desgranemos recientes ejemplos de estas dos formas de aplicación:
Procesos de Custodia: El 25/9/2018 Ricardo C.G. asesinó a sus dos hijas Nerea y Martina en Castellón. La madre y el asesino estaban inmersos en un proceso de Custodia. El mismo día del asesinato saltó en todos los medios que había una Custodia Compartida, a día de hoy este punto está totalmente desdibujado, hay medios que dicen que había un régimen de visitas con sólo 3 días entre semana, otros que las niñas siempre dormían en casa del padre… no es aleatorio el intentar desdibujar esta situación por parte de los medios, más teniendo en cuenta que días antes un padre había despeñado a su hijo en la frontera con Francia en otra flagrante Custodia Compartida. Lo cierto es que las niñas fueron asesinadas un martes laborable de madrugada, situación más compatible con una Compartida. La madre en su carta publicada sobre el 26 de octubre (https://www.elcomercio.es/sociedad/sucesos/asesina-hijas-suicida-20181026214402-nt.html), dice «Él nunca admitió nuestra separación y menos que la decisión de hacerlo fuera mía. En su esquema de pensamiento las decisiones las toman los hombres, así que empezó a llenarse de odio y a tener actitudes violentas. Nerea me contó un día que estando solo con ellas rompió a golpes el carrito de Martina mientras ella protegía a su hermana en el pasillo de casa.
Entonces, acudí al Centro de la Mujer de Castellón donde relaté lo sucedido. Me pusieron en contacto con una psicóloga. Sus amenazas eran reiteradas y siempre en el mismo sentido. «Cuidado con lo que haces, vais a terminar todos muertos y yo en la cárcel», decía.
Empecé a tener miedo real por mis hijas y un gran estado de ansiedad que me impedía dormir cuando las niñas pernoctaban con él. Por eso acudí al médico de familia para que me ayudara con esta situación. El médico si me creyó desde un primer momento, y por iniciativa propia y sin informarme de ello puso los hechos en conocimiento del Juzgado, donde se abrieron unas diligencias.», queda claro que Itziar no sufrió violencia física y tampoco parece ser consciente de haber sufrido violencia psicológica, anteriormente a la separación. Este punto no es baladí, pues en medios como el diario.es (https://www.eldiario.es/zonacritica/padre-estupendo_6_818278201.html) se contradice con la versión de la madre al decir «Un maltratador no puede ser padre. Y éste lo era. Le había pegado a ella, la había amenazado con matarla y con matar a las niñas, por eso se habían separado», esta afirmación es hecha de propio con la intención de difuminar, de hacer ver como que solo los maltratadores que pegan no son buenos padres, la frase tan manida de un maltratador no es un buen padre es una estrategia del patriarcado para legitimar la Custodia Compartida Impuesta y que solo los padres que dan palizas constatables en un rotundo informe médico de urgencias, puedan quedarse sin ella.
Lo que les ocurrió a Itziar y sus hijas, tiene un nombre, se llama VIOLENCIA VICARIA, un tipo de violencia indirecta que se perpetra contra alguien que no es realmente contra quien se quiere infligir daño y dolor. Una niña tan pequeña como Nerea, sabía que lo que le ocurría no estaba bien, una pena que la sociedad y el sistema no hayan querido reconocerlo, aún a sabiendas de lo que estaba ocurriendo, antes de que su propio padre la silenciase para siempre.
Esa bola de odio que describe Itziar y el fondo silencioso de violencia vicaria es denominador común en las Custodias Compartidas Impuestas que se están otorgando en nuestro país, los niños son usados como moneda de cambio para dar derechos a padres que no habían ejercido anteriormente a su separación su obligación de responsabilidad en el cuidado de sus hij@s. El sistema para silenciar esta realidad, introduce en los juzgados términos sinónimos al prohibido y Falso Síndrome de Alienación Parental como madre manipuladora, obstaculizadora o instrumentalizadora, y de esta manera castiga a las madres que se atreven a describir la violencia vicaria que están sufriendo ellas y sus retoños. No hay misericordia para madres e hij@s, se quiere lanzar a la sociedad la Falsa idea de Igualdad, a costa de su sufrimiento y en beneficio del Sistema que sostiene el Negocio de las Custodias (de esto hablaremos en otra entrada).
El Maltrato Infantil y la Violencia Vicaria, cuyo máximo exponente son los Asesinatos Machistas, son los daños colaterales y necesarios para conseguir cifras monetarias y oficiales de falsa Igualdad a través de la Custodia Compartida Impuesta o Preferente
Abuso Sexual Paterno: El 21/9/2018 una mujer fue asesinada por su expareja, las primeras noticias son confusas, estaba en proceso de Custodia, poco más se sabe hasta que el 26 de octubre estalla la bomba, la hija mayor de edad denuncia a su padre y presunto asesino de su madre por violarla durante siete años consecutivos cuando ella era menor de edad. Según La Vanguardia «María de los Ángeles E.J., natural de Arahal (Sevilla), había puesto una denuncia en 2016 contra su agresor y había reclamado medidas de protección. La misma jueza que ahora instruye su muerte como un supuesto caso de asesinato optó en aquel momento por sobreseer la denuncia y por denegar, con el visto bueno de Fiscalía, la orden de protección. A lo que sí se opuso la Fiscalía fue al sobreseimiento de la denuncia sin que hubiera la correspondiente investigación, pero no hubo nada que hacer. Fue la primera vez que María de los Ángeles E.J. se decidiera a denunciar a su pareja por malos tratos tras conocer que éste en compañía de otra de sus hijas la hubiera denunciado días antes por supuestamente maltratar a sus hijos pequeños, de 14 y cuatro años. En esta ocasión la jueza sí dio veracidad a la denuncia y decretó la retirada para María de los Ángeles de la guarda y custodia de los menores, así como una orden que le prohibía acercarse a su pareja e hijos.» Sin conocer más hechos sobre el caso, llama la atención que el presunto Asesino y Violador convenciese (¿coaccionase?) a su víctima para denunciar (¿falsamente?) a su madre y así quedarse con la Custodia Individual Paterna de sus hijos menores de edad. Desde 2016 llevaba la mujer asesinada sin tener la custodia de sus hijos menores y sin poderse acercar a ellos, el presunto Asesino y Violador, los quería para él y usaba todos los medios a su alcance para lograrlo.
La jueza aplicó el Falso e Inexistente Síndrome de Alienación Parental que trata a las madres como seres malos, manipuladores y mentirosos, no dando credibilidad a la víctima y creyendo el coaccionado testimonio de otra de las víctimas del presunto Asesino y Violador. Recordemos que el victimario juega con la amenaza, castigo y recompensa hacia sus víctimas.
Los Asesinatos Machistas en Procesos de Custodia o Separación forman el grueso de las víctimas mortales por violencia de género, aunque este dato es maquillado por el ministerio, nombrando en las estadísticas si eran pareja (29 víctimas mortales en 2018), expareja (14 víctimas mortales en 2018), si convivían o no (tabla 2.4 http://www.violenciagenero.igualdad.mpr.gob.es/violenciaEnCifras/victimasMortales/fichaMujeres/pdf/Vmortales_2018_10_23(2).pdf) lo cual no profundiza en el hecho de que muchas mujeres siendo pareja y conviviendo inician el proceso de separación.
La Custodia Compartida Impuesta y el Falso e Inexistente Síndrome de Alienación Parental como estamos viendo son el preludio de Asesinatos Machistas.
Buenas noches desde APJALI